miércoles, abril 09, 2014

El Weather Report

En mayo de 1972, en el auditorio de la Biblioteca Luis Ángel Arango, camuflados detrás de la brillante interpretación de obras de J. S. Bach de Friederich Gulda, legó una rápida y momentánea invasión bárbara, de hombres sin traje de gala, con gorros de colores, peinados estilo afro, barbas largas y estrafalarios bigotes, trayendo instrumentos eléctricos, ritmos poderosos y exóticos instrumentos de percusión. Estos invasores del sacrosanto espacio de acústica impecable dedicado culto a la tradición musical culta, europea y europeizante, eran nada menos que Weather Report.

Hace unos años escuché que el legendario grupo de jazz Weather Report había venido a Colombia en los setenta, aunque nunca supe cuándo había sido. Me imaginé que habrían venido a fines de los setenta, con estátus de súper estrellas de giras interminables, cuando fueron más conocidos, trayendo a Jaco Pastorius y/o a Peter Erskine, pero no. Una semblanza de Bernardo Hoyos hecha por Luis Carlos Garay me reveló una conexión desconocida por mí hasta ese momento, la de Friederich Gulda - Weather Report. Yo sabía que Gulda había tenido que ver con el hecho de que se conocieran el tecladista y fundador del grupo Josef Zawinul y el bajista checo Miroslav Vitous, por un concurso en el que Zawinul fue jurado, pero no sabía que habían tocado juntos, y mucho menos que habían venido a Bogotá, y no me imaginaba que hubieran venido en uno de los momentos más interesantes del grupo, cuando, aún con su placenta haber sido paridos por un ensamble eléctrico de Miles Davis (o de haberlo parido), combinaban un jazz libre y transgresor con un popular (y casi hedonista) funk.

Incrédulo ante tal relato histórico, decidí comprobar en el catálogo en línea de la biblioteca si esto era cierto, y en efecto lo era. Aparecía en la lista un disco registrando una presentación de Friederich Gulda de 1972, llamada "El Weather Report", con los nombres (con curiosa ortografía) de la formación del grupo cuando grabaron el disco 'I Sing the Body Electric': Eric Gravatt (batería), Dom Um Romão (percusión), Miroslav Vitous (bajo), Josef Zawinul (piano eléctrico), y Wayne Shorter (saxofón). Pocos días después, fui a la biblioteca y con gran ansiedad saqué uno de los dos discos del registro de ese concierto, que empezaba con Gulda tocando piezas del 'Clave Bien Temperado', de J. S. Bach, y después seguía con Weather Report en pleno, con el pianista clásico sumado al ensamble.

20:22 se escucha la primera tanda de aplausos, prolongada, como nuestro público generoso, con sonoros '¡bravo!' de parte de parte del público entusiasta. Un intrigante berimbau, tañido por el barbudo Um Romão hace su debut en la sala, no sólo llevándonos más allá del sonido eléctrico, sino trayendo un poco de la selva al entorno, los sonidos electrónicos de un piano distorsionado por un modulador de anillo nos proyectan a una selva futurista, y se oye un aplauso durante la pieza. Me pregunto desde el otro lado de la cortina acusmática ¿Qué será? ¿La maravilla ante los sonidos exóticos sobre los ya bastante exóticos? ¿Será la vuelta a escena de F.  Gulda? Gravatt y Vitous llevan al público entre el sofisticado, pero no necesariamente complaciente, free jazz y el salvaje funk. Es difícil hablar de 'solos' con el Weather Report de este tiempo, por la filosofía 'Nadie hace solos, todos hacen solo' que guiaba al conjunto en esta época, pero el saxofón de Shorter se abre espacio hasta quedar solo, para hacer que el resto de músicos vuelvan con más fuerza unos segundos después. El ritmo vuelve y va cediendo en un lento 'decreciendo', en el que el piano se convierte en un instrumento de percusión como salido de la mesa de Dom, para después atacarnos súbitamente con el tema de 'Directions'. Vuelve temporalmente algo que un ortodoxo melómano podría considerar 'jazz', por el apoyo rítmico de Miroslav y Eric, pero con el diálogo libremente disonante de Joe, Wayne y Dom. El clímax satura los micrófonos de la sala, acostumbrados a música menos salvaje, hecha para músicos mas contenidos que este bárbaro ensamble. Un diminuyendo sospechoso, con el bajo con arco disfrazado de cuica antes de volver al tema desata otra ronda de aplausos. Explota una segunda ovación, esta vez más 'bravo' se oyen, la gente aplaude con más emoción.

Un piano acústico y uno eléctrico se cruzan, los dos austríacos, Gulda y Zawinul nos llevan a un terreno donde poco nos importan la armonía y los temas, antes que el movimiento, el diálogo y la espontaneidad, para después de un pianissimo con gran compromiso del público, reapareció el tema y la armonía más convencional, junto con un groove de funk que sirvió a los dos austríacos y a Shorter como base para su solo colectivo. Los zuecos de Dom resuenan por la sala, el piano acústico se toma el primer plano de nuevo, todos lo escuchan, se mueven alrededor de él, llegando a momentos en los que la armonía recuerda al s.XIX intercalados con sonidos futuristas.

Tercera pieza, Gulda se une al Funk, y Shorter con gestos cortos los lleva a todos. No podría creer que toda la sala a estas alturas no estuviera parada y bailando, si no haciendo los gestos de una danza hippie bajo el efecto del LSD, al menos moviendo las caderas rítmicamente. De eso pasamos a la poderosa y rápida improvisación libre, esta música es para mover el cuerpo, no para sentarse ceremonioso, como se suele hacer en los recitales de la Biblioteca Luis Ángel Arango.

Imagino a una parte de los melómanos habituales de la sala-templo de la época, incómodos ante algo que se parecía más al profano rock que la música clásica que se escuchaba en los frecuentes rituales de ese templo de cielo raso de madera. ¿Electricidad, altos volúmenes, improvisación? ¿No habían hecho un festival de mechudos de estos cerca a Medellín hace unos años? ¿Por qué llegan de la mano de un músico 'correcto' –aunque no sin controversias– como Gulda? ¿Por qué no oigo el mismo 'swing' del Modern Jazz Quartet o de Dave Brubeck en un espacio tan 'civilizado' como este?

La ovación final da cuenta de la gente yéndose de la sala y saliendo de este delicioso infierno de ritmo y mezclas non sanctas a la fría noche del centro de Bogotá.

Me pregunto quién se acordará de ese día.

El 'fade-out' de la grabación hace que el silencio se funda con el ruido del reproductor en mis audífonos. Subrepticiamente, consciente del carácter ilícito de mi acto, pongo el disco en mi computador y lo empiezo a copiar. Me tiemblan las manos de emoción mientras la barra de progreso se mueve lentamente.

Exhortación final: ¡VAYAN A LA BIBLIOTECA Y ESCUCHEN LA GRABACIÓN!

Aunque no es esta presentación, esta fue la encarnación de Weather Report que estuvo en la Luis Ángel esa noche, falta el invitado Gulda:




Actualización: Martha Enna Rodríguez me contó que había ido a ese concierto, y me contó algunas cosas muy interesantes, después publicaré más al respecto.

martes, agosto 20, 2013

Purga sonora asistida

Queridos y desocupados lectores, mi novia dice que yo soy un acumulador –no sin razón–, que lleno todos los espacios de mi vida de cosas, incluidas mis montañas de conocimientos inútiles y mis cajones llenos de cables. Pero no, yo no soy nada de eso, a mi me pasan las cosas, pero no me definen (ojalá), así que voy a empezar a limpiar la casa (no la física, esa está más bien limpia, y ya les cambié la arena a los gatos).

El primer afectado será el Soundcloud, donde practico mi exhibicionismo sonoro y simulo tener capital musical ante el mundo, que ya se quedó sin espacio para ulteriores exhibiciones. Quiero pedirles a ustedes, desocupados y queridos lectores que le den una escuchada a la música que hay ahí y que digan qué quisieran que se quede y qué quieren que se vaya, poniendo comentarios (positivos o negativos) en las músicas que se oyen ahí, para hacer una purga asistida por la audiencia.

Vayan a este lugar, escuchen y comenten.

Les agradezco de antemano.

El desocupado bloguero.

martes, mayo 14, 2013

Reflexivamente genérico



Esta es una reseña impromptu del disco de Daft Punk 'Random Access Memories', de 2013. Así no sea solicitada, guardo la esperanza de que alguno de mis queridos y desocupados lectores la lea, y si está muy desocupado, la comente.

Debo primero ser transparente frente a mi postura: Me fascina Daft Punk desde fines de los 90, y he seguido su carrera con emoción. El tan anticipado lanzamiento de su último disco no deja de llamarme la atención, y después de una escucha completa, descubro que el interés en este disco es completamente diferente al de los anteriores. Si en Discovery se hace un viaje a la memoria remezclada a través del Neo-retro disco y el neo-retro anime, y en Human After All se comenta la nueva condición maquino-humana, en ambos álbumes la exploración se hace a través de la originalidad estilística, el nuevo Random Access Memories toma otro camino.

La música es un simulacro descarado, es radicalmente genérica, parece generada después de un análisis estadístico de diferentes 'clusters' estilísticos provenientes de la década perdida de 19A0 (como diría Rob Beschizza), acercándose al disco, a diferentes ramas del rock progresivo o el pop, en el sentido más amplio de la palabra, y resintetizada a través de una variada, pero coherente, paleta de paisajes sonoros, que incluye los hitos sonoros que uno esperaría en Daft Punk, como las guitarras sintetizadas, el vocoder, etc. En Random Access Memories se oye una exégesis de los cánones estilísticos de la historia de la música pop de hace unas décadas, es un riguroso ejercicio de estilo que incluso usa a las personas de carne y hueso que hicieron la música en su momento, como de si ejercicios de contrapunto renacentista se tratara, sólo que con el mismísimo Palestrina cantando un 'cantus firmus'.

Ejemplos de estos ejercicios de estilo son el corte 'Giorgio by Moroder', que parecería una reflexión sobre las posibilidades de la producción musical actual, con Moroder como inspirador. En esta pieza hasta el último sonido que se oye, el de un oscilador filtrado por un filtro resonante, se vuelve un acto reflexivo que llama la atención sobre sí mismo. 'Touch', de sorprendentes 8:18 de duración, podría ser una revisión del lenguaje del rock progresivo. Su ultrapromocionado sencillo de lanzamiento 'Get Lucky' no se escapa de ser un ejercicio más, muy bien hecho, pero un ejercicio. Excepción a la norma podría ser el corte final, 'Contact', donde parece hacerse una síntesis de lo aprendido en el álbum, lo que daría más peso a la hipótesis del álbum conceptual de reflexión.

En conclusión, la música del álbum no me pareció interesante por sí misma, sino que el álbum toma interés por la reflexión que parecería haber debajo; éste álbum no es musicalmente muy novedoso o llamativo, ni me da tantas ganas de bailar, pero si se escucha con atención puede ser un valioso material didáctico o de reflexión no sólo sobre la música misma, sino sobre varios temas relacionados con esta. Sería maravilloso que el dúo robot-humano extendiera las iluminadoras entrevistas de 'Collaborators' a un desglose más profundo del álbum para su total disfrute.

jueves, noviembre 22, 2012

El bajo fetiche de la mercancía bajo (incluye playlist)

Esta es una pequeña historia sobre cómo un instrumento musical en una vitrina me hizo pensar sobre los deseos, lo irracional, el consumo y lo sexi de las cosas. Invito a los desocupados lectores y lectoras a acompañar la lectura con la música del playlist que hay abajo.

A Charles, Jaco, Federico, Glen, Eberhard, Bootsy, Dave, Richard, Roger, Salvador, Bobby, Stanley, Dion, Miroslav, Charlie, Pedro, Marc, Mark, Steve, el otro Steve, John, Eddie, y a todos los bajistas que he admirado, y que por puro descuido omito.

Bajos deseos by Daniel Prieto on Grooveshark

El bajo, como instrumento real y tangible o como función comunicativa, línea melódica o de apoyo en el registro grave tiene un poder casi mágico; en los mejores casos provoca una experiencia aural cargada de erotismo, independiente de que sea producido por el instrumento de ese nombre –acústico o eléctrico, con trastes o sin ellos– o un sintetizador bien programado. El bajo, con sus frecuencias que se escuchan no sólo con los oídos, sino con el resto del cuerpo, es una puerta deliciosa que da la música hacia la irracionalidad.

En nuestra sociedad la irracionalidad es particularmente poderosa, pues el currículo visible de nuestra cultura la deja en un segundo plano, desatendida, de manera que sea presa fácil para todo tipo de ataques y explotaciones. Algunos de ellos son deliciosos, como el poder del bajo del Funk o la música Disco, pero otros son un poco más perversos, como la manipulación de los deseos y del impulso irracional que da fundamento a la sociedad de consumo.

El otro fui víctima de todas las bajas explotaciones al tiempo, notas graves de esas que viven por los lares de la clave de fa y el deseo de compra me poseyeron, como si de trance vudú se tratara. Esa tarde iba temprano para una cita, y decidí gastar la media hora que tenía de sobra mirando vitrinas en el 'Exito Tecno' de la calle 134, cuando de repente me di cuenta que había una sección de instrumentos musicales, a la que gravité sin pensar, cual coco desde su cuna de palmera.

Entre una multiplicidad de instrumentos redundantes y no tan atractivos para mi, sobresalieron dos bajos Squier Jazz Bass, con trastes y sin trastes. Sin dependiente a la vista, tomé el bajo sin trastes, lo afiné y toqué un poquito, unos arpegios y armónicos sobre el VII traste (virtual), además de unas notas con portamento sabroso. La vista se me nubló, y me paré, dejé el bajo en su sitio, y se reveló la etiqueta del precio, algo así como $850.000, en muchas cuotas mensuales de poca plata. La visión nublada se complementó con lo que creo que eran pupilas dilatadas. Busqué al dependiente para preguntarle si el precio por el Jazz sin trastes era el mismo con cualquier tarjeta de crédito, y él me dijo «¿Cuál bajo sin trastes?», a lo que respondí señalándole el instrumento en cuestión, y el me dijo que no se había dado cuenta de eso. Me preguntó que si quería escucharlo, y le dije que no era necesario, pero sacó un pequeño (pero potente) amplificador Fender, lo conectó y me lo ofreció, junto con un banco para sentarme, lo que no pude resistir. Al tener el instrumento entre manos, el dependiente me preguntó que por qué sin trastes, a lo que le respondí con una frase con buena dosis de ligados, con todo el cuidado que yo –un no-bajista que poquísimas veces ha tocado un instrumento sin trastes–, a lo que añadí «Es un sonido parecido al del bajista de Weather Report: Jaco Pastorius», lo que acompañé con cambio de volumen para favorecer al micrófono del puente, bajada el control de tono y una parte de 'Goodbye pork pie hat', con armónicos 'wanna-be-Jaco' incluidos para terminar. «Aaah, ya veo a qué se refiere», dijo el vendedor. Sentía el sudor en mi frente.

Vi el reloj de reojo, y me levanté, saqué la billetera mecánicamente y vi que no llevaba tarjeta de crédito. Agradecí al dependiente, le dije que no traía la tarjeta y que me fascinaría llevármelo a vivir conmigo. Al bajo, aclaro. Caminé en un estado de estupor en el que mis dedos aún buscaban la extraña para mi distancia entre las cuerdas y ancho del mástil. Mi mano derecha se acomodaba para unas cuerdas que ya no estaban ahí, y en mis audífonos la función aleatoria del iPod se confabuló para ponerme a Eberhard Weber y a Weather Report. Estaba hecho una bola babosa de deseos, se me hacían agua la boca y las palmas de las manos. Fantaseaba con practicar intervalos y articulaciones, con grabar loops con el bajo y tocar con la guitarra, pensaba en cómo se verían los gatos con el instrumento, fantaseaba con los dedos de la mano derecha, me imaginaba sintiendo en el cuerpo las frecuencias bajas que yo mismo tocaba en las cuerdas, me imaginaba los extractos de mi tarjeta y las maromas que tendría que hacer para pagar una cuota adicional…

De ese estupor llegaban baldados de consciencia, en los que me sentía frío y sonrojado a la vez. Me sentía un consumista rendido ante la publicidad, fantaseando con bienes suntuosos. Pensaba en la vergüenza que me daría tener ese instrumento con mi amigo el gran bajista Dion Taboada (así este Squier no se compare con los bajos que él tiene), siendo un caprichoso a duras penas empleado, que simula tocar la guitarra de forma más o menos decente, que no ha sido capaz de vender esa habilidad para que otros la oigan –salvo a las amigas de mi mamá, que ponen mi Soundcloud en sus marcadores de internet– y que ahora quiere comprar un instrumento, sólo porque una frecuencia baja (seguramente desafinada) puesta en marcha por sus dedos le removió las tripas y lo hizo sentir más sexi, más deseable, más seguro, más expresivo, más alguna cosa.

De alguna manera creo que no sucumbí, creo que no sólo no comprar el objeto me hace ganador, pues sin haber desangrado aún más mis poco nutridas arcas caí presa del deseo irracional de consumo, y aún así –sin instrumento suntuoso ni la tranquilidad de no tenerlo– creo que gané algo, una oportunidad de reflexión. Llevo varios días pensando en el incidente Squier Vintage Modified Fretless Jazz Bass, y necesito exorcizarlo. Esta es una oportunidad dorada para hacer un autoanálisis de mis deseos –y creo que de paso una vista de cómo opera el deseo para hacer funcionar el consumo y el capital de los que lo amasan–, mi yo consumista (así compre o no compre lo que me produce el deseo), de mi fetichismo de la mercancía en forma de instrumento abrumadamente sexi.

Post scriptum:

Durante diciembre, mi cuñado urdió un elaborado plan, en el que persuadió a su hermana, su padre (y parcialmente a su madre) de hacer vaca para regalarme el instrumento. No me lo esperaba, cuando me lo dieron yo pensé que estaba dormido y que tenía que despertarme temprano, estoy muy agradecido con ellos. Después de eso he estudiado con constancia y confirmado que las frecuencias bajas y el MWAH son increíblemente sensuales. Espero pronto tener un excedente para pagar un par de lecciones con alguien que conozca mejor el instrumento.

viernes, agosto 10, 2012

Su lucha o el Reich autoinfligido

Uno de ellos tenía un collar de tatuajes, con un texto en runas en la parte de adelante, dos signos sánscritos de 'om', y cuatro esvásticas en la nuca. No estaba rapado, pero llevaba un corte similar al militar, pero con un poco de pelo a los lados, tallado con un patrón de telaraña. Sus pantalones cortos de patrón camuflado gris –como para ocultarse en las batallas por su curiosamente ario Reich sabanero– y sus botas de trabajo pesado, con pretensión militar, se complementaban con una abultada y brillante chaqueta negra. Lo acompañaba un señor vestido con saco y camisa, con un collar de coral que llevaba un dije con una cruz inscrita en un círculo. Estaban parados lado a lado en el centro del vagón de la estación, con actitud altanera, como desafiando a todos.

Después de mirarlos tranquilamente, en lugar de sentir rabia y descargársela en miradas desafiantes durante los pocos segundos en los que compartiríamos la estación, arriesgándome a convertirme en betún para sus botas, sentí una combinación de desesperación y lástima, con la pregunta cliché de fondo resonando en mi tripa curiosa: ¿Cómo carajos aparece alguien así en este momento de la historia y en este lugar del mundo?

martes, agosto 30, 2011

Concurso: Título para artículo de sociología o similar

Desocupados lectores:

Como yo no he estado tan desocupado, o por lo menos no he dedicado mi energía desocupística a estos campos de procrastinación autopublicitante, no he publicado con la frecuencia que debería, pero, igual, no dejo que esta baje a cero, y –como en los programas matutinos de radio y televisión– sigo fomentando la intersección de sus campos de procrastinación con este que disfrutan (espero) ahora mismo, por medio de la participación de ustedes, desocupados lectores.

El otro día vi un artículo en la revista Semana sobre un tema que ya había visto en muchas partes, sobre todo páginas que hablan de sexo, medicina y genitales, es decir casi toda la red, sobre la cirugía estética vaginal (o vulvar, en este caso). Tanta vaina entre labios, o sobre labios da para títulos interesantísimos de papers académicos, sobre todo en las ciencias sociales, así que quisiera invitar a uds., desocupados lectores, a participar de este concurso:

Invéntese el nombre del paper sobre la cirugía estética vulvar

Escriba ud. un título para un artículo académico sobre el tema mencionado, con el buen humor metalingüístico que el tema propone.
  • El supuesto paper puede pertenecer a la medicina, la psicología u otras ciencias sociales. (debe incluirse la disciplina en la entrada)
  • Puede tener subtítulo separado con dos puntos.
  • Se exhorta a usar palabras o autores que suenen a posmoderno, como 'biopolítica', 'hiperrealidad', 'deconstrucción', 'espectralidad', etc., o Butler, Derrida, Martín-Barbero, Gómez-Bolaños, etc.
  • Las entradas han de publicarse como comentarios a esta entrada de este humilde y pretencioso blog.
Ejemplo poco chistoso:
La biopolítica mediática en la pornografía actual: del consumo secreto al mainstream.
(Sociología)

El premio se parecerá a los premios que se han dado en este blog, y puede tener forma virtual o real, estilo puntos bloguísticos, comas, tíldes, rayas o un tinto en mi oficina. No hay premios en forma quirúrgica. En caso de usar el título en un artículo real (¿¡!?) ha de darse crédito al autor de este y al blog en el que se publicó. El jurado podrá conformarse por aquellos que se le midan a leer, en caso de que escriban.


Anuncio: Ganadora del concurso

La querida Otakar no sólo ha sido la única, sino la mejor concursante, sugiriendo un nombre de artículo que presumo que pronto algún académico aburrido copiará. El premio será definido y entregado pronto.


    sábado, marzo 19, 2011

    Respuesta a Óscar Acevedo

    Como respuesta a un artículo de un apreciado conocido jazzista sabanero, encontrado en eltrompo.com, que ya no sólo me dice lo que debo hacer, saber o leer, sino que ahora me dice qué es lo que debo oír, publico esta respuesta abierta con copia al maistro (al menos en los comentarios del periódico).

    Apreciado Óscar,

    En tono de guayabo de sábado por la mañana le declaro mi aprecio, como dije arriba, pero me parece que su esencialismo y su elitismo con respecto a la música podrían leerse como acríticos y bastante miopes, y que usan argumentos que se valen de la autoridad invisible, divina casi, de lo inefable y lo sublime -como si fueran valores absolutos, ciertos y naturales- para dar juicios de valor a unas músicas sobre otras, en lugar de reconocer la función de las músicas para las personas, y los subtextos detrás de estas. Me siento como leyendo a un fan de Santa Fé hablando mal de Millonarios, o viceversa (y en sentido contrario, diría la realeza criolla).

    Alguna vez, conversando con Juan Reyes (el computer compositor) él hablaba con palabras similares de lo sublime del arte, y yo sólo podía oír el eco tropicalizado de un triste eco de un Theodor Adorno defendiendo una cultura europea clásica, la de las élites, la que se asoció con y fue legitimada por el poder. Yo sé que Ud. es una persona inteligente y educada, por eso no entiendo por qué la suscripción a ideales (o al menos argumentos) que parecen los de un colonialista que dice que los criollos son mejores que los indios por ser hijos los primeros de la madre patria, al implicar que sus preferencias musicales -aparentemente bien intersectadas con las mías, Thelonius papacito- representan 'lo bueno'.

    Como me gusta dejar preguntas colgadas por ahí para seguir la conversación, viene la tanda:
    • ¿La legibilidad del alma en la música deviene en calidad?
    • ¿Será que uno -igual que con los signos- puede tener lecturas aberrantes del alma?
    • ¿En serio existe un alma que se pueda leer o será una sumisión ante alguna forma de poder (como dirían Foucault o incluso Attali) que otorga valor a la preferencia?
    • ¿Acaso no es la música clásica (o el Jazz en Bogotá) una forma de ostentación de capital cultural, igual que lo sería -como dirían los de Calle 13- "un vídeo en un yate con mujeres en pelota acariciándome los huevos" en un círculo diferente?
    • ¿La educación musical debería tener carácter transformador y liberador o debería servir para poder decir más fácilmente que es bueno o malo y qué lectura de la música es apropiada o no?
    • ¿A qué valores defiende ud. cuando habla de lo bueno y malo en la música?
    Espero topármelo pronto por ahí en la U, y si tengo plata invitarlo a un tinto y hablar.

    saludo

    dp

    sábado, febrero 26, 2011

    Un montón de discos para ser oídos

    Yo, en uso de mis funciones de árbitro principal de la cultura, la moda y el queso parmesano para la localidad de Teusaquillo y próximamente Choachí, me encarté con asumí la comprometida y emancipatoria labor de escuchar, comentar y digitalizar la colección de vinilos de música experimental de Ricardo Arias.

    A los ya imaginarios y desocupados lectores de esta impredecible publicación ofrezco el hipervínculo a la bitácora del proyecto.

    Hagan clic aquí, si les place, si no, pues no lo hagan.

    La lavadora romántica

    Ayer, mientras oía radio en la oficina, se me atravesó una versión de 'La Trucha' de Franz Schubert y descubrí un hecho impresionante: Schubert era un viajero en el tiempo que irrumpió en mi casa, lavó su ropa y plagió a mi lavadora, y se acabó mi Vanish Poder O2.

    Resulta que mi lavadora, aparato diligente e inspirado, canta cuando termina su faena de lavandería una bonita canción, fruto de su trabajo y las burbujas en sus tripas. Resulta que este patético émulo austríaco del Dr. Who, en versión hipster decimonónico, incorporó la canción cantada por MI lavadora, en la que MIS gatos se sientan, como el tema de las variaciones del cuarto movimiento de 'su' quinteto. He aquí la versión robada por el europeillo aquel.



    Tal ultraje cultural, con el carácter colonialista que le suelen poner los ultramarinos de occidente -que es nuestro oriente- a sus supuestas 'creaciones', me ha inspirado y llenado de orgullo por mi mecánica compositora koreana, a quien la alta cultura hegemónica busca privar de su precioso capital cultural autóctono. Tal es el orgullo que escribí un poema al respecto que publiqué primero en el féisbuc y transcribo aquí, para que Uds. desocupados e improbables lectores se contagien de mi emoción (inserte emotícono para aclarada de garganta):

    No soy ludita, ni hippie tampoco
    El mugre me asusta, y más en mis ropas
    Pues en clases fijo me miran
    Cuando mis axilas lección de geografía les dictan.

    Mal poeta, pero no cochino
    No elegante pero sí con gusto -raro, pero gusto-
    Del oficio a veces me evado
    Con excusa de zamparme unos lieder.

    La tele inmodesta me muestra
    Las pocas musas que a las masas le quedan
    Nefastos Juanes, Jotamario y Julito
    Con electrónicas redes las atrapan y cocinan.

    Yo sí defiendo a mi lavadora,
    Que por las vías chuecas del mercado globalizado
    Viene a hacerme el oficio
    Y a recordarme con su canto que vivo aún en Occidente.

    Que de auras Benjamin nos libre,
    Y que en su tumba Adorno se revuelque,
    Trasciende el estado de señal
    El Schubert de mi lavadora es más que un simple adorno.

    jueves, septiembre 02, 2010

    Después de leer a Freire

    Ayer terminé de leer Pedagogía del Oprimido, de Paulo Freire y veo que después de casi 40 años, si bien puede haber muchas más maneras de ver con respecto a cómo y sobre quién se ejerce la opresión que las que presenta el texto, creo que sigue vigente. Además tras la lectura he podido concluir un par de tres cosas:
    1. El ser reaccionaria o revolucionaria de la educación es una variable booleana. Si la educación no está orientada a descosificar a la realidad, a humanizar las relaciones entre las personas y a problematizar el entorno, es sólo una manera más de mantener el statu quo, así sea bonita, tecnológicamente avanzada, o simplemente seductora.
    2. La educación es el medio de apoyo consciente a la evolución y a su empancipación con el que contamos. Todos los otros medios de búsqueda de la emancipación, como la absurda lucha armada, la acción política de liderazgo, o la caridad son fútiles, por ser unidireccionales y no dialógicos
    3. La evolución de nuestra especie está impulsada por sus tecnologías, desde las puntas de lanza de piedra hasta los blogs, pasando por el verso, la escritura, la silla y la sopa de raamen, y a través de estas evoluciona, construyendo su(s) cultura(s), o superestructura, y modificando sus medios de producción, supervivencia y relación con el medio ambiente, o base, (Que pena Karl, opino lo contrario a lo que tú opinas), por esto creo que tenemos que tomárnoslas en serio, apropiarlas, conocerlas y hackearlas y ponerlas en función de la educación-revolución.
    Desde chiquito he querido hacer algo con el entorno que me rodea, al principio no por altruismo, sino en búsqueda de algún tipo de reconocimiento, y la primera oportunidad donde creí que podría sería con la música, ayudando al público ignorante a iluminarse estéticamente con silencios, intervalos de segunda menor y exóticos sonidos electrónicos o extrañas maneras de escribir música o tocar inocentes instrumentos de cuerda. Creía que el arte elevado era útil y necesario.

    Después de no lograr reconocimientos de ningún tipo, salvo un par de halagos y regaños después de conciertos, desistí de lo del reconocimiento, y me puse a pensar qué sería lo mejor para hacer la vida mía y de mis semejantes un poco menos miserable. En un momento me topé con la idea de que la gente debía ser consciente de su entorno sonoro y de las personas a su alrededor, para ver si eso sirve como medio para ser un poco más bestias, es decir, menos bárbaros con nuestros congéneres, y que yo podría proponer espacios (nótese el cambio de
    iluminar a proponer) para la escucha y la reflexión. A esto se le sumó el trabajo como pretendido educador, o al menos como profesor, en el que entendí que la educación era la manera de hacer el cambio social, con la gente que tengo al lado, conociéndolos, dialogándo con ellos, siendo parte de ellos, conociéndome, conociéndonos, hackeándonos.

    En este momento no sé que hacer, y el panorama actual no se ve muy claro, pero ya tengo algunos imperativos, no
    metas ni objetivos, para orientar mi proyecto de vida.

    Escuchémonos, conozcámonos, unámonos, hackeemonos.

    jueves, agosto 26, 2010

    Meta-anécdotas errantes o el punto de paseo.

    Hoy mientras hacía una lista en Grooveshark para subir al sitio web de una clase que dicto, reproduje dos piezas simultáneamente sin darme cuenta, durante al menos 8 minutos. El resultado fue interesante, pues yo sentía que escuchaba algo conocido, pero al mismo tiempo se escuchaba diferente, pero no ruidoso. Ustedes, desocupados lectores (si es que aún hay de eso), hagan el experimento de ponerlas a sonar al tiempo y me cuentan.








    ¿Se les ocurren más combinaciones sabrosas?

    lunes, marzo 29, 2010

    Futurama es profecía, no ficción

    Advertencia: Como casi todo el contenido de este humilde y pretencioso a la vez weblog, esta publicación contiene en su contenido redundancias y contenido potencialmente ofensivo para aquellos que se ofendan fácilmente. En caso de percibir ofensa, favor tomar agüita y no tomársela en serio, que al consejo editorial de esta publicación no le importa. Se recomienda no tomar agüita embotellada. Gracias. Continuamos con la transmisión en 4, 3, 2, 1, ¡bip!


    Yo sí decía que por qué es tan atractivo ese programa. Me preguntaba por qué siempre buscaba soluciones a los problemas de la vida en sus sorprendentes episodios. Ya sé por qué y usted -querido y desocupado lector- ya lo sabe, si leyó el título de esta publicación. Sé que este programa es profético, no solo por su surreal humor (quién quita que Moisés, Mahoma o McLuhan hayan sido grandes humoristas en sus respectivos tiempos), sino por un indicio en particular, presentado a mi por un amable amigo de mi padre a través del médium -así con el 'um' para que suene más místico- que canaliza a todos los grandes espíritus en estos tiempos de carestía: Youtube.



    Me imagino a las piadosas máquinas con robóticos sintetizadores vocales diciendo con su voz llana y latosa, heredada de sus ancestros voders -después vocoders, como Avram, después Abraham- 'ANAJNU KORIIM ET HAHAGADA, BIRIBIRIBIRIP' (imagínese un acento estilo robot de Buck Rogers en el s. XXV), acompañados del sonido de servomotores sirviendo empalagoso e hipercalórico vino kosher y partiendo el pan ácimo. Sospecho que podrían no ser vino y pan, sino combustible de alto octanaje -también hipercalórico- o lubricante (social) para las festividades y crocantes celdas solares, sin levadura, claro.

    Las consecuencias de este hecho, que se muestra documentado aquí arriba, acompañado de una canción de pascua nel modo delle Rastafari, pueden verse en el capítulo llamado 'Futurestock', donde Fry y Bender comen y beben gratis en un 'Bot Mitzvah' celebrado por fieles del judaísmo robot.


    Claro, igual que los samaritanos y los judíos no son iguales después del éxodo en Babilonia, el judaísmo robot y humano no son iguales, nótese que los robots tienen mala ortografía en hebreo (debería decir 'היום אתה רובוט'), pero esto puede explicarse gracias a lo extraño del comportamiento robótico en la profética serie, con ejemplos como la Unidad 2013, Calculon, la Nave Planet Express, la Femputadora o el mismísimo Bender B. Rodríguez. Eso sí, los robots se cubren las cabezas, por si las moscas.

    Además de la mala ortografía, hay cosas más fascinantes y contradictorias en el Séder automatizado y en la profecía animada: La pascua es una celebración de emancipación de un pueblo, pero la palabra 'robot' proviene del checo 'robota' que quiere decir 'trabajo forzado', o sea que por nombre son esclavos. ¿Cómo se interpretará esto? ¿Será que en algún momento algún Judá León o Abraham Abulafia digitales -de pronto el computador que aparece en el libro de Umberto Eco- dotará a estos Golemim de autonomía? ¿Se verán forzados a ser autónomos? ¿Serán programados para ser libres?

    Hag Pésaj (HaRobotim) Saméaj!

    Adenda rápida del día siguiente
    Me acordé de otro indicio de que Futurama es profético: El otro día estaba viendo que el campo magnético de la tierra está debilitado porque podríamos estar al borde de una nueva inversión del campo magnético planetario que podría ocurrir en los próximos mil años, y en la Animada Profecía dice que todas las cintas de vídeo fueron borradas durante la segunda venida de Jesús, por eso se le conoce como el 'Zombie Jesus'. Una manera rápida de borrar una cinta magnética (o un disco duro o una tarjeta débito, ¡haga el experimento con un imán de nevera y trate de sacar plata en el cajero después!) es alterando la dirección de los campos magnéticos (N o S) inducidos en ella, y ya que el planeta tiene un campo magnético apreciablemente superior al de los imanes de la nevera (sobre todo los de mi nevera, que se caen facilísimo y los gatos los esconden después), algo pasará con los VHS grabados con Ally McBeal en ese futuro y nos meteremos en problemas con los habitantes de Omicron Persei 8.

    jueves, febrero 18, 2010

    Dinorath, o de cómo NO hacer publicidad

    Esta noche, después de una clase positivamente sorprendente y una caminata desde la universidad a la casa que mis gatos comparten conmigo, encontré algo que me sorprendió tanto que decidí publicarlo para ofrecer a ustedes, desocupados lectores, una lección de publicidad en este humilde y pretencioso blog.

    La cosa encontrada en la entrada del edificio donde queda la casa de mis gatos fue el siguiente volante:


    Entre las carcajadas descontroladas y la mirada serena de mis gatos, pensaba: ¿Quién le pone a un restaurante un nombre que suena a DINO-RAT (o rata-dinosaurio, o rata terrible, por lo de 'dino') con una H al final para que se vea como pelicula estilo Godzilla?

    Después me puse a pensar un poco y leyendo más detenidamente el volante descubrí detalles que me hacían pensar en cómo podría ser la experiencia Dinorath. El texto dice que el sitio es bonito, que los platos son ricos y variados. Hasta ahí todo bien, porque esas promesas por sólo 4.5 devaluados kilopesos son altamente llamativas, con la adición -posiblemente humorística, o de intención jocosa- de la figura de una rata-dinosaurio como persona en disfraz de peluche gigante invitando a la gente a entrar, o tal vez podría ser un restaurante temático de películas de monstruos japoneses, hipótesis soportada por la extrema cortesía (acompañada de postre) expresada en las palabras del volante.

    Yendo más allá del enigmático nombre, eché un par de googleadas para ver qué aparecía con ese nombre, y encontré que es el nombre de una cantante mexicana que canta pop meloso y rancheras fusionadas. No encontré la relación entre gastronomía y la música de esta señora, así que mi búsqueda incluyó variantes del nombre, como "dinorat" y "dinorah" y descubro que la última, según uno de los sitios web encontrados, es el nombre nº 3658 en popularidad en los EE.UU. y supuestamente es una expresión hebrea que quiere decir 'juicio'. Al ver esto, decidí sacar los ojos de la pantalla y el volante para consultar mi diccionario hebreo-español, que me llevó a confirmar la plausibilidad de esta interpretación del nombre para una desafortunada niña, ya que la palabra ' דין ' (transliterada 'DIN') quiere decir 'derecho', y se usa como partícula en las palabras 'abogado', 'informe', 'fallo', 'tribunal rabínico', etc.

    Esta etimología, sumada con la cita al nuevo testamento en la parte inferior derecha de la hoja y un fragmento de texto que dice que si va allá es para que "lo atiendan como usted se merece", implicando que ahí se recibe lo que a cada cual le toca, la atención que dan es un juicio. Sin ir demasiado lejos, si citan a "San Judas 8, 12" me puedo arriesgar a pensar que el restaurante Dinorath tiene que ver con el juicio final, apocalipsis y otras cosas raras que dan sentido a la vida de los cristianos, como el canibalismo ritual y el culto a la sangre, por eso mismo, asumo que las "Cremas del día" ofrecidas deben tener que ver con algún tipo de unción del día del juicio.

    Después tomé un pedazo de papel y un lápiz para sintetizar lo que pude interpretar sobre qué se trata la experiencia Dinorath, ofrecida en un humilde volante:


    Conclusión: No me dan ganas de comer ahí. No sé qué tanto a la mayoría de las personas, pero a mí personalmente no me gusta el juicio final durante el almuerzo. Prefiero charla intrascendente o en su defecto, musiquita.

    Recomendación: Querido publicista, cuando anuncie algo, sobre todo un restaurante que dice ser "delicioso", ofrezca a sus clientes potenciales una experiencia menos apocalíptica, así sea un poco, a menos que quiera que su anuncio sea materia de lecciones en blogs.

    martes, mayo 19, 2009

    Por qué no votar (o votar) el referendo

    Acabo de leer en El Tiempo que pasó el referendo reeelecionista en el senado. Aún así, falta que la corte constitucional se pronuncie, pero con una corte constitucional de administradores favorables a la corte presidencial, creo que vale la pena ser pesimistas y pensar que la vaina pasa.

    En vez de echarnos a la pena, este modesto y molesto escritor presenta una brecha de esperanza para aquellos que no queremos replicar el modelo que está de moda en latinoamérica, con los tragicómicos Correa, Lula, Chávez, etc.

    Si NO está de acuerdo con la reeleción NO VOTE EL REFERENDO

    El referendo se valida por la cantidad de personas que lo votan, si no lo vota el 25% del censo electoral no alcanza el umbral y no es válido, de manera que entre menos personas que no esten de acuerdo lo voten, menos posibilidades hay de que lo inminente se realice.

    Los votos negativos ayudan al referendo

    Así es, como la cosa es de quórum, así esten en desacuerdo con la reelección y van con el corazón de patria en la mano y echan su tarjetón diciendo que no quieren la autocracia constitucional, la embarraron. Es más fácil ser patriótico en casa, comiendo ajiaco, cuchuco, empanaditas de pipián, mote de queso o ternera a la llanera (o hasta perro caliente estilo Universidad Nacional), que saliendo a embarrarla.

    El no voto es una opción democrática válida

    A diferencia de las elecciones de representantes y gobernadores, donde la opción democrática para decir quién es el apropiado para representarme o gobernarme es el voto o el voto en blanco (en caso de que el palo no esté para cucharas). Con los referendos uno puede elegir que estos son legítimos o no, es decir si esa iniciativa popular parte de uno o no, votándola o no votándola.

    Así que, si son de los que le gusta seguir la moda de los países vecinos, voten, respeto su decisión (aunque los mire con precaución y lástima a la vez); los que crean que las modas son sólo modas y que uno puede ser autodeterminado, NO VOTEN, quédense en su casa, lean un rato vean dibujitos animados, conversen con la gente que los rodea, cualquier cosa que evite que así sea por error vayan a caer en la trampa. Eso sí, pásenla bueno SIN VOTAR, para que sean menos los que la pasen peor después.

    martes, mayo 05, 2009

    Nota mamerta: Otra preguntica




    "Más bien preocúpese por la historia de su país", "dejen que la opinión pública decida", "demórese en Colombia", "confianza inversionista", "seguridad democrática".

    ¿Suena a disco rayado conocido?

    Esto es a lo que se llama ser descarado y además taimado.

    ¿No se le ha pasado por la cabeza que a la opinión pública la influyen las figuras de poder a través de los medios y más si están asociados con estas?

    NO VOTE EL REFERENDO, NI SIQUIERA EN CONTRA

    Fin de la nota mamerta, pero urgente

    lunes, abril 06, 2009

    Concurso: El rock está muerto, se agradece no insistir


    Desocupados y queridos lectores,

    Para disculparme por mi ausencia ya habitual del oficio de generación de redundancia, entropía y redundancia para la blogósfera, quisiera proponer un concurso con un fabuloso premio sintáctico/gramático, como los que ya he ofrecido en varias oportunidades.

    El concurso consiste en lo siguiente:

    En un comentario a esta publicación de este humilde y pretencioso weblog, escriba de la manera más elocuente, humorística y persuasiva posible la relación de la imagen incluida en esta publicación y el título del concurso, que por si no se han dado cuenta es "el rock está muerto, se agradece no insistir".

    El criterio para otorgar el premio será la originalidad del comentario, así como la presencia de las tres cualidades descritas arriba. Tendrá puntos extra el comentario que indique correctamente cuáles son las DOS fuentes directas de inspiración de la imagen.

    Ah, el premio al comentario elegido será una sorprendente carga de cincuenta comas, quince puntos multiuso -que se pueden usar como aparte o seguidos-, cuatro asteriscos, y cuatro puntos y coma, con los que podrá elaborar el texto bien redactado de su inspiración.

    Letra pequeña: El anfitrión del concurso no se responsabiliza por la calidad del texto redactado con los signos de puntuación otorgados. El uso excesivo de comas, puntos, asteriscos y demás puede causar asfixia en el lector. El punto y coma mal usado sólo lo puede hacer quedar como un ignorante pretencioso, pero de buenas intenciones. Premio redimible por medio de publicaciones de este blog. El anfitrión del concurso se reserva el derecho de republicar y comentar los comentarios como nuevas entradas del blog. No se reconocerán derechos patrimoniales, ni bobos que fuéramos. Se reconocerán todos los derechos morales al autor de cualquier comentario, eso sí, no se salva de que se la monte un poco si da papaya.

    Post scriptum para aquellos que van a ir al próximo concierto de Kiss en Bogotá: No insistan, la vergüenza de haber pagado por ir no se puede disimular con otro hecho vergonzoso, el ir a un concierto de Kiss.

    'Corazón de tinta' y las conspiraciones paranoides distópicas

    Acabo de volver de cine, y no fue Eurocine, porque sólo había patéticos dramas centroeuropeos en el horario en el que podía ir a ver, así que me decidí por una película hollywoodense de aventuras para niños: 'Corazón de tinta'.

    Como se puede ver en el avance cinematográfico, se trata de un personaje (el mismo de George of the Jungle) al que se le vuelve realidad lo que lee en los cuentos, lo que en la película se llama un 'Lengua de plata'. Tranquilos queridos lectores, no voy a arruinarles la peli por más que quieran, les toca bajarla o ir a verla (no la compren pirata, piratéenla ustedes GRATIS si les interesa, sean buenos piratas).

    Como todos los paranoicos sabemos, toda obra de ficción, sobre todo si es de Hollywood, tiene algún elemento de realidad incómoda, oculta, tan real que parece irreal. Esta película no es la excepción. ¿Es que acaso no hay místicos cuánticos que ven el evangelio de su nano-fe revelado en abyectas amalgamas de chismes de Max Planck, Deepak Chopra y 'El Mago de Oz'?

    Bueno, el caso es que la faceta paranoide de mi personalidad acabó de descubrir por qué es que pasa lo que pasa en el mundo: Eufemismos para ocultar la verdad (Falsos positivos, servicio al cliente...), erosión de las libertades individuales, proliferación de la vigilancia encubierta, retorno y/o recrudecimiento de la guerra entre hemisferios, almacenes llenos de marcas 'institucionales' de cosas horribles y de mala calidad que nos deben parecer 'buenas, bonitas y baratas' (Simply, Ekono, Mica, Victory Gin, Cigarrettes, Chocolate...), retorno y/o recrudecimiento de modas horripilantes que incluyen monos con trapos amarrados en las caderas, instituciones de poder, como la iglesia católica y don Alvarín Skywalker exhortando a "aguantarse el gustico", telescreens personales proliferantes (iPhones - Netbooks - Palms - Twitter) y muchos otros detalles... ya adivinaron el adjetivo: ORWELLIANOS.

    Todas estas orwelleces, si se me permite el neologismo, son causa de un pendejo que le dio por leer en voz alta la majestuosa distopía '1984' y no se dio cuenta que era un 'lengua de plata'.

    Si a nuestro 'lengua de plata' le dio por leer novelas futuristas trágicas, este humilde y pretencioso paranoico se pregunta, ¿Qué hubiera pasado si a aquel desafortunado de argentina lengua hubiera leído en voz alta 'Un mundo feliz'? ¿Será que así tendríamos un mundo igualmente horrible y disfuncional, pero más parecido a una película futurista de Woody Allen, con más drogas, sensoramas, helicópteros, robots y elegantes edificios modernos?

    Vaya el gran hermano a saber...

    jueves, marzo 05, 2009

    Una de las cientos de maneras de perder el tiempo


    Desocupados y queridos lectores.

    Después de una lamentable ausencia de este, humilde y pretencioso a la vez, weblog, vuelvo para anunciar mi ausencia. Las razones, falta de tiempo, falta de inspiración, muchas publicaciones no completadas, etcétera, lo mismo que le pasa a todos los blogueros.

    Para llenar el hueco que seguramente mi ausencia no dejó o dejará, quisiera presentarles una forma más de perder el tiempo en internet, acorde con los intereses de este, humilde y pretencioso a la vez, bloguero ocasional. Esta maravilla tragatiempo es el ático de IBM, espacio en el que el mismísimo James Watson (papá del gigante azul) guardaba todos los cacharros informáticos que se le aparecían, desde el ábaco hasta piezas que parecían sacadas de una novela barata de ficción de los 60. He aquí el vínculo.

    Nota: Por si acaso están en búsqueda de algo más técnico, visiten el blog hermano de este, donde sólo hablo de truquitos y soluciones técnicas que encuentro y publico. Nada demasiado divertido. Eso sí, humilde y pretencioso.


    lunes, octubre 20, 2008

    Para mi 10∏ cumpleaños


    Cuando cumpla 10∏ años o mejor, para mi cumpleaños correspondiente con mi undécimo primo (no mi primo en undécimo grado, sino el número que corresponde al undécimo número primo), quisiera algo trascendental, algo más allá de estas aburridas cuatro dimensiones espacio-temporales en las que me la paso.
    Descubrí, mientras averiguaba sobre los efectos del monóxido de dihidrato en la salud humana, la conexión perfecta con el topólogo que vive adentro de todos nosotros: Una botella de Klein bebé (ver imagen tomada del sitio que la produce y vende), ideal -según reza el anuncio- "para topólogos de escuela primaria y para estudiantes de posgrado viviendo en las esquinas", que como van las cosas parece ser mi destino a mediano plazo.
    Pregunta al margen: en el futuro profetizado en Futurama, ya se usan botellas (¿o se usarán?) de estas para la cerveza, pero me surgen algunas preguntas: ¿Contendrán el gas? ¿El gas de la cerveza entrará o saldrá de la botella? ¿Cómo podré tomármela sin un pitillo? ¿El guayabo será transdimensional o de una cara?

    Actualización: Gracias a Wolfram|Alpha, ya sé la fecha exacta de mi 10∏ cumpleaños. Este trascendental evento (así no le importe a nadie, es un número trascendental) ocurrirá el miércoles 10 de febrero del 2010 a las 7:30:59, hora de Colombia.

    jueves, octubre 02, 2008

    Disculpa no solicitada

    Perdón por el tono mamertísimo de las últimas tres publicaciones, es que he estado viendo Monthy Python y eso me pone profundo. Para la muestra un par de botones:

    La final del campeonato internacional de filosofía, Alemania contra Grecia*.



    * Agradecimiento especial a Simón Ganitsky por encontrar este vídeo y mostrármelo.

    Una canción sobre la escala humana con respecto al universo y lo improbable de la propia vida.