Uno de ellos tenía un collar de tatuajes, con un texto en runas en la
parte de adelante, dos signos sánscritos de 'om', y cuatro esvásticas en
la nuca. No estaba rapado, pero llevaba un corte similar al militar,
pero con un poco de pelo a los lados, tallado con un patrón de telaraña.
Sus pantalones cortos de patrón camuflado gris –como para ocultarse en las batallas por su curiosamente ario Reich sabanero– y sus botas de trabajo
pesado, con pretensión militar, se complementaban con una abultada y
brillante chaqueta negra. Lo acompañaba un señor vestido con saco y
camisa, con un collar de coral que llevaba un dije con una cruz inscrita
en un círculo. Estaban parados lado a lado en el centro del vagón de la
estación, con actitud altanera, como desafiando a todos.
Después de mirarlos tranquilamente, en lugar de sentir rabia y
descargársela en miradas desafiantes durante los pocos segundos en los
que compartiríamos la estación, arriesgándome a convertirme en betún
para sus botas, sentí una combinación de desesperación y lástima, con la
pregunta cliché de fondo resonando en mi tripa curiosa: ¿Cómo carajos
aparece alguien así en este momento de la historia y en este lugar del
mundo?
Carreta potencialmente interesante. Para algunos. Gravitando hacia el sonido, cultura libre, la ciudad y lo que aparezca digno de ser comentado. Se reciben comentarios.
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viernes, agosto 10, 2012
jueves, octubre 02, 2008
Descaro de moda nº 1 - La plata
En los Estados Unidos hay ahora mismo pánico económico, crisis, quiebras, créditos sin pagar, gente quedándose sin trabajo. Tenaz, pobre gente. Hasta en un país rico, la gente se está empobreciendo.
Con esta caída en Wall Street, ahora mismo J.P. Morgan (hasta donde sé, uno de los grandes ganadores de la gran depresión) está haciendo lo mismo que pasó en 1929: comprando deudas, bancos e instituciones financieras a una fracción del precio, con el gobierno de los Estados Unidos dándole plata a los bancos y no a la gente para que no pierda su casa o pueda comer.
Nosotros, como país dependiente del imperio la vamos a pasar mal por muchas razones, no soy economista, pero creo que aquí en poco tiempo va a pasar algo muy similar.
Para dar un ejemplo, las pensiones: Los fondos de pensiones suelen invertir el dinero que uno les da en Wall Street. Eso es sólo un ejemplo... ¿Qué vendrá ahora? ¿Una explosión de corralitos por toda América? ¿Más hambre? ¿Más desplazamientos masivos? ¿Alguna guerra nueva en algún país exótico?
Eso sí, a los dueños de la plata allá y acá les importa un pepino, porque ahora tienen más y pueden pagar porque su jardín siga siendo verde.
¿Cómo carajos pueden criar una persona para que sea así de indolente?
¿Cómo hace uno para evitar replicar esa escala de valores?
martes, septiembre 30, 2008
Descaro de moda nº 2 - Los medios
En mi serie de quejas dirigidas al éter son los medios masivos de comunicación los que llevan.
Ahora en los medios vuelven a estar de moda los asesinatos de personas, de civiles, ya que los de los militares no venden periódicos, gaseosas o votos. Toda la cobertura que se ha dado a las muertes de personas del común, dentro de las que se cuenta el terrible caso del bebé secuestrado y muerto en Chía y el clamor de la gente por cadena perpetua y aumento en el pie de fuerza ocupa más tiempo que los escándalos de corrupción que nunca pasan de moda, pero que ahora tienen una particular recurrencia.
Esto va a ser un papayazo para muchos poderosos de aumentar el pie de fuerza, hacer reformas regresivas, de las que no dan libertades, sino que las restringen, de mayor presencia de los religiosos en los medios diciéndonos que hay que volver a los valores de antaño porque eran mejores (como la esclavitud, el derecho de pernada, la pena de muerte, entre otras perlas ancestrales).
Esto no es cosa nueva ni de estos días, porque desde que a la gente le da por escribir o hablar acerca de la gente contemporánea el perdedor va a ser siempre la generación o el momento actual. Todo tiempo pasado va a ser mejor (los valores de antes, las peinillas de antes, los carros de antes, los estudiantes de antes...), nadie reconoce vivir en una edad de oro ni en una etapa de progreso, salvo los comerciales y el 50% de los discursos de los políticos, coincidencialmente, los que más usan los medios para su beneficio, que siempre pregonan Brave New Worlds hasta en los comerciales de desodorantes.
Además de esta triste asincronía con la felicidad, los demás siempre van a estar equivocados. Creo que en parte esto se puede deber al hecho de que vivimos en un mundo esferoide, en el que debido a nuestra posición con respecto a los otros todo lo demás va a estar al revés o chueco, siempre. Sólo va a haber un marco de referencia privilegiado, que es el de uno.
Con este preludio de tragedia atemporal a modo de excusa, repito y expando la lora que puse a disposición de los desocupados y queridos lectores en mi publicación anterior:
¿Cómo carajos termina uno pensando que uno puede matar a alguien por celos, mandar a un compañero de colegio a que le eche ácido en la cara a una compañerita, mandar a 'desaparecer' al propio hijo por que le da oso con la novia, decidir que es una posibilidad robarse la plata de un hospital para hacer fiestas, etcétera?
Para hacer esto no hay que voltear al mundo ni hacer que los demás se pongan en mi lado ni emular tiempos pasados para que las cosas para que esto pase menos. Las soluciones tampoco son cadenas perpetuas ni mayor pie de fuerza ni la adopción de un canon moral dictado por una religión.
Esas no son soluciones de verdad.
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