miércoles, junio 28, 2006

El luthier digital

Con la pérdida de fuerza de los patrones dominantes en cuanto a la selección de alturas, de temas, de formas, de estilos que se dió en la música culta occidental a lo largo del siglo pasado también la instrumentación sufrió por muchas razones, entre ellas la aparición de los medios electrónicos, que ayudaron a re-pensar el sonido y las maneras en las que se puede producir.

El paradigma del instrumento, como el objeto productor de música es uno de los que permanece y todavía está bien parado en la música electroacústica.

Construir un instrumento hecho de átomos -o sea tangible y en algunos casos tocable- es como tocar un instrumento de hecho átomos. El que hace un buen instrumento es alguien que ha perfeccionado sus destrezas a lo largo de un proceso -valga la redundancia- largo y lleno de trabajo duro y de una gran disciplina. Las características básicas de un instrumento hecho de átomos, como una guitarra son las mismas, sea hecha por el guitarrero tradicional, por la inmensa fábrica de Yamaha en Corea o por un artesano especializado en instrumentos de concierto altísimo nivel. Sin tener en cuenta las variaciones en el diseño básico del instrumento que pueda tener tal o cual fabricante, es claro que toda la diferencia está en los materiales y la destreza del constructor.

En la música por computador, cuando uno diseña un instrumento, uno diseña un algoritmo. Este algoritmo no sólo puede ser hecho para ser capaz de calcular el valor de cada una las muestras de audio digital que representarían una forma de onda correspondiente al sonido o clase de sonidos que se quiere hacer, sino también puede ser un procesador de sonido, como un filtro, un instrumento agente de composición, generando eventos, por ejemplo 'notas' en el sentido tradicional de la palabra.

Aunque de muy diferente naturaleza, los dos oficios tienen algo clave en común: La pericia en el oficio, es decir la habilidad para el diseño y el uso apropiado de las herramientas es algo que se desarrolla a lo largo de la carrera.

Con frecuencia, los compositores de música por computador diseñan sus instrumentos exclusivamente para una pieza representando a veces estos el objetivo general de la pieza, como por ejemplo, en Stria de John Chowning, el instrumento que se usa en la pieza está construido de acuerdo con leyes similares de disposición de alturas y de disposición en el tiempo (forma, ritmo, envolventes...) que el resto de la pieza(1).

Salvo en el ámbito de la música experimental es raro que los compositores construyan el instrumento específicamente para una pieza. El instrumento es tradicionalmente una especie de object trouvé que es usado por el compositor de maneras más o menos recursivas, tanto como en el aspecto tímbrico como propiamente técnico.

El compositor electroacústico, en particular el de música por computador, rara, muy rara vez usa un instrumento electrónico (no como un theremin o una guitarra eléctrica, sino un instrumento digital) como lo encontró. Casi siempre hay algún tipo de variación, que va más allá de los eventos mismos, las 'notas' ya mencionadas, sino que se mete con el funcionamiento mismo del sonido para adaptarlo a la obra.

La debilitación de los paradigmas establecidos no sólo fue cosa de la música culta. La música popular se permeó de estas maneras de pensar u de hacer las cosas; y por esto no solo los electroacústicos que se dedican a trabajar con síntesis de sonido son quienes desempeñan este oficio de lutería digital, muchos con diversas profesiones dentro del campo de la música (como productores, DJs, programadores, por ejemplo) trabajan con instrumentos digitales y esto muchas veces se ven supeditados a lo que les da el instrumento prefabricado, estancándose frecuentemente en el convencionalismo y la norma tácita dictada por los ajustes de fábrica de las aplicaciones de audio o plugins.

Dicho esto, diría un servidor, que por la naturaleza de los medios que usa el músico digital, no solo el músico electroacústico, tendría como MANDATO en pro de la calidad de su trabajo el conocer las habilidades de la lutería digital e ir más allá del preset.

Como en los instrumentos acústicos, las herramientas cambian, pero las técnicas permanecen. Las herramientas comerciales de producción caen en la obsolescencia, por no decir que pasan de moda con rapidez, pero las técnicas debajo de ellas permanecen. Así que, profesores dedicados a enseñar a los compositores, productores y demás 'primos gremiales', enseñen cosas que ayuden a la conciencia del oficio, no a hacer el oficio a ciegas.

Tenemos que exhortar a los alumnos a ser luthiers/hackers. A expandir las capacidades de sus herramientas(2).

(1) A mis contados lectores, les recomiendo mucho esta obra es uno de esos pocos ejemplos en los que la consistencia de un sistema compositivo a lo largo, ancho y alto de la obra es efectiva. Eso sí al oirla, idealmente traten de que no sea la versión editada de la excelente colección Ohm, the early gurus of electronic music, que es una edición que dura aproximadamente cinco minutos, sino la original que dura casi veinte. Igual, asi esté recortada, se goza.

(2) Es recomendable, incluso saludable de leer y está muy en el espíritu de esta entrada de este blog este texto de Juan Reyes.

domingo, junio 25, 2006

La decadencia

Hoy tuve la oportunidad de pasear por el barrio Santafé, en el centro de Bogotá.

Para los que no saben donde es -que yo sé que hay más de un autodenominado bogotano que no tiene ni malicia de dónde queda- queda entre la calle 26 y la 13 abajo de la avenida Caracas y hace parte de la localidad de 14, Los Mártires, que contiene la plazoleta que queda en el lugar donde exhibieron las cabezas de próceres ajusticiados -entre ellos 'La Pola' el Sabio Caldas y Camilo Torres, se encuentra ya ruinosa estación de la Sabana, el cementerio central -inaugurado por un hijo de Santander-, se construyó al término de la guerra de los Mil Días el gesto de desesperado agradecimiento a la paz que es la iglesia del Voto Nacional y fue el barrio al que gracias en gran parte a los inmigrantes judíos que llegaron en la primera mitad del s. XX, se importaron muchos modelos arquitectónicos europeos modernos como el del edificio de apartamentos, dando material, para que nosotros -gentiles y poco originales cachacos- tuviéramos de donde copiar...

Resumiendo: La zona tiene historia.

Mi paseo del día estuvo muy bien acompañado, es decir, iba con alguien que aprecia la ciudad, la arquitectura, lo urbano, sensible a las manera de vivir la ciudad, de manera que podíamos comentar con la misma pasión los avistamientos y observaciones de la caminata.

Vimos y señalamos portones desde los años 20 hasta casi los años cincuenta, con bellos trabajos en piedra y/o metal en diferentes estilos. Edificios de vidrio y piedra, diferentes sensibilidades a los materiales y la forma que las modas en su momento llevaron. El ambiente de los bulevares plagiados al París de Haussman se alcanza a percibir entre las pollerías y las putas. Esto muestra que no solo los edificios sino que el diseño urbano de la zona fue de tal calidad que prevaleció sobre la ruina. En algunas partes permanece el ambiente de barrio residencial, en el que hay una conexión entre los habitantes que hacen una unidad y uno se siente lo suficientemente bien recibido al lugar como para llamar 'vecina' a la señora de la tienda.

Al emigrar los habitantes a Teusaquillo, dejó de ser un barrio play y se convirtió en un barrio más cercano a la clase media y al migrar estos, llegaron otros con menos plata en el bolsillo y así a través de los años. Todo este proceso de adelgazamiento de las cuentas bancarias de los habitantes, llevó consigo un crecimiento de los negocios en los garajes y las puertas, que lleva a una pérdida del control de los habitantes de su entorno.

Como muchos de los barrios alguna vez residenciales de Bogotá, han decaido y se ha convertido en una 'zona mixta' en la que se mezclan vivienda y comercio, no siempre (está bien, nunca) con resultados afortunados. Este fenómeno de deterioro fue avalado institucionalmente por el POT (plan de ordenamiento territorial) de la ciudad dejó como 'zona mixta' a gran parte de lo que era residencial, dejando prácticamente las zonas residenciales restringidas a los barrios más acomodados, pero me desvío del tema...

Todo este deterioro me pone triste. Lo siento en el fondo. Me duele.

No solo este barrio de mi paseo de hoy, sino muchos otros lugares de la ciudad, como El Lago y varios aledaños, Los Alcázares... la lista es interminable.

La expansión descontrolada de la ciudad hacia la periferia no se logra por medio de la elevación de los precios de los servicios en barrios deprimidos, con el objetivo de llamar con los precios altos a los inversionistas, sino reconociendo nuestros lugares y aprovechándolos y reviviéndolos coninuamente.

El barrio Santafé es ahora zona de tolerancia para la prostitución y aparentemente, la indignidad urbana, pero no quiero echar la culpa de esto a la administración distrital. No sólo a ella, al menos.

La dignidad urbana para mí consiste en 'tener la casa ordenada'. En fortalecer el sentido de pertenencia de tal manera que el barrio no caiga en manos de nadie-cualquiera. Esto no debe interpretarse como una exhortación a actos de limpieza social tan brutales como los de la calle del cartucho, sino como un mejoramiento de las cualidades de vida de quienes viven en la ciudad. La calidad de vida no es ganar más plata, sino poder disfrutar lo que se tiene, sea poco o mucho. La ultradensificación urbana y la activación de la economía por medio de la saturación comercial no necesariamente ayudan a la calidad de vida.

El hecho de vivir bien está en la cabeza: hay que tener la casa bonita y ordenada, así no sea un barrio turístico. Por cierto... por más quieran meternos en la cabeza que sólo son las manzanas de la 'zona T' y el patético parque de la 93 son LAS zonas BONITAS, ergo turísticas de la ciudad, no es así. Toda la ciudad es susceptible de ser bonita. Organizar el barrio es una tarea urgente y esto no puede ser llevado a cabo por la administración distrital, sino por las personas que viven ahí.

Repito, organizar no es una campaña de limpieza social, ni mucho menos. Tampoco es quitarle el pan de la boca a los recicladores, mecánicos y -valga el eufemismo, pero me es muy útil para abarcar la amplia gama- trabajadores sexuales que habitan en la zona, sino enseñarles, normatizarlos y darles un entorno de trabajo apropiado.

Esto puede sonar ofensivo para muchas personas que creen en que debemos ser autónomos y eso de tomar modelos del primer mundo es una continuación del colonialismo, pero miren la zona roja de Hamburgo. Tiene las condiciones de vida necesarias para que se pueda trabajar y las normas de trabajo son estrictas. Cada cual es libre de elegir con que se gana la vida, pero el estado o la comunidad de trabajadores (para no esperar a que la máquina burocrática nos dote de sus favores) debería preocuparse por garantizar condiciones mínimas de salud y seguridad. Además, el hecho de trabajar y convivir en zona de tolerancia con los que no trabajan en las actividades 'toleradas' es algo que se debe convertir en modelo de TOLERANCIA no en campo de batalla de los intolerantes.

Históricamente hemos inconscientes de nuestro entorno y del que es un barrio o una parte de la ciudad. En una palabra, no sabemos que es el patrimonio colectivo.

El cambio es inevitable, pero los recursos son escasos y la Sabana de Bogotá debería sufrir menos a manos de los urbanizadores que no piensan en la ciudad.

Nos hemos movido como nómadas desechando grandes sectores y recogiendo desechos urbanísticos para convertirlos en ruinas. No hagamos eso más, por favor.

lunes, junio 12, 2006

Micropolifonía Micropolimutismo

Hoy murió en Viena el gran compositor György Ligeti.

Aunque sólo realizó dos piezas electrónicas -compuso tres- su música refleja una estética electroacústica en la manera de ver el sonido (Ej.: Aventures), de pensar el conjunto instrumental (Atmospheres), de narrar o no narrar las cosas (Le Grande Macabre), de ordenarlas (estudios para piano) e incontables ejemplos más.

Dediquémosle un minuto de varias líneas de silencio poliirítmicas y con diferentes registros en la que no se puedan distinguir líneas individuales de silencio sino una banda de silencios.

Algo como un 'Lux Aeterna' silencioso.

domingo, junio 11, 2006

Otro tutorial más...

El exceso de información acerca de alguna cosa puede llevar fácilmente a la entropía. Este riesgo se corre frecuentemente en la comunidad de el software libre y más cuando se refiere a lenguajes de programación. Cada cual tiene una aproximación diferente a la enseñanza de este o de aquel lenguaje y por ende, aparecen cien mil quinientos treinta tutoriales y manuales 'alternativos' (asumiendo que haya uno principal). Todos terminan diciendo casi lo mismo, algunos se enfocan en algunos aspectos, otros dicen las mismas cosas en otro orden...


Como estoy metido en esto de la enseñanza de lenguajes de programación -como profe y como simple gomoso- me concierne hondamente eso del tutorial y creo que sería útil expresar la manera en la que creo -según creencias y experiencias- deben estar ordenados, estructurados o que contenido deben tener los tutoriales, aunque cien mil quinientos treinta otros profes, gomosos y/o desocupados con buenas intenciones hagan lo mismo.


Los contenidos

Hay tres elementos que identifico en los tutoriales que me han gustado, es decir, que han sido efectivos, y si no, al menos divertidos.

  1. La introducción: Como buen curioso, me gusta ver que es y de donde viene lo que estoy aprendiendo, de manera que una introducción descriptiva e histórica es un gancho para el curioso.
  2. Los ejemplos: Los métodos de trabajo, sintaxis, opcodes, objetos, etcétera deben ser demostrados en contexto, dentro de un programa prefabricado, de manera que se pueda ver cómo se interrelacionan los elementos y se construyen los programas (patchers, scripts o similares).
  3. Los proyectos: Nada se aprende si no se aplica, así las aplicaciones iniciales sean banales (no más piensen en el omnipresente hello world!). Son una especie de exámenes para el autodidacta, en el que se tiene que poner a prueba la creatividad con los elementos ejemplificados.


Tres ejemplos de estructuras de la lección

Podríamos dividir el tutorial en dos niveles grandes, el bajo, de la lección particular y uno alto de la organización del conjunto de lecciones. Me gustaría citar tres ejemplos de tutoriales autodidácticos que conozco y que me han parecido en cierta forma efectivos, de los que puedo inferir tres estructuras típicas de lección, con ligeras similitudes y diferencias.

  1. La lección es el ejemplo: los toots de Csound. En este caso, se muestra el código y se describe que es lo que hace, la tarea del autodidacta (me parece mejor que alumno) es copiar el código y hacerlo funcionar (1). De alguna manera no se ve una exhortación explícita a hacer alguna código por fuera del marco del toot.
    Nota: lo que más me gusta independientemente de sus cualidades pedagógicas es el nombre 'toots'.
  2. Ejemplos + proyectos: Los tutoriales de Max. Aquí hay ejemplos precocidos(2) intercalados con ejercicios más o menos de libre realización. Estos tutoriales son especialmente de mi gusto por varias razones, pero aparte de la modularidad, el estar separados en fragmentos autocontenidos es el humor.
  3. La lección es el proyecto: los tutoriales de las aplicaciones de Macromedia. Estos tutoriales están completamente basados en el proyecto. Se propone un proyecto (por ejemplo, hacer una animación interactiva en Director con ciertas características particulares) que se realiza paso a paso -sobre la aplicación. Es efectivo, pero me parece que estimula poco la creatividad por lo determinístico del proyecto.


Organizaciones de alto nivel

Aunque parezca que estoy hablando de síntesis granular, no. Sigo hablando de tutoriales ;-). Como se dijo arriba, la organización de alto nivel es la manera en la que están organizadas las lecciones (o bien, los conjuntos de lecciones más cercanas) unas con relación a las otras.

Aquí se me ocurren de primerazo dos tipos de organizaciones: Lineal y no lineal.

La organización lineal tiene las lecciones dispuestas en un orden -decidido por el redactor- de complejidad o de prerrequisitos para la siguiente. Este tipo de organización es muy práctica para principiantes, ya que se da una guia paso a paso para el entendimiento del lenguaje. En cuanto a los lenguajes de programación, el principio es casi siempre el hello world o algo similar.

Algo que me gusta bastante de esta organización es que si se es lo suficientemente astuto -y por que no, intrépido- se puede hacer una curva de enseñanza que poco a poco vaya dependiendo menos del profesor-tutorial y dando paso a proyectos cada vez más libres, en los que la invesigación propia sea determinante. Como dice Murray Schaffer:

(...)La primera tarea del maestro es programar su propia extinción (3).
La linealidad de un tutorial puede acompañar fácilmente un proceso así y es bastante práctica a la hora de ser utilizada en un entorno de clase, porque se puede decidir hasta donde llegar, dependiendo del progreso del conjunto profesor-alumnos.

La organización no-lineal no tiene un orden específico y a mi parecer presume conocimientos previos para las lecciones. Antes de seguir, no se tome que tomo esta preasunción como algo malo, símplemente es otro tipo de proceso. Un tipo de instructivo al que se podría asimilar esto sería un manual de referencia altamente ilustrativo, pero hay un texto en particular al que me gustaría más asimilar esto, las conferencias de física de Richard Feynman, en las que no recuerdo bien si el mismo Feynman o alguno de sus coeditores dice que las lecciones no tienen un orden particular, pero que presumen un conocimiento de álgebra y de las unidades de medida.

Otro aspecto interesante de la no-linealidad es la posibilidad de un tutorial hipertextual que se adapte a las búsquedas y necesidades del autodidacta.

En cualquier caso de no-linealidad, las lecciones deben estar bastante puntualizadas y ser casi completamente autocontenidas, lo que aumenta su tamaño y puede darse para varios niveles de organización adentro de las lecciones mismas.


Todo esto para...

Toda esta cháchara el respecto de cómo creo se debe organizar un tutorial tiende a la necesidad de expresar las dudas, planes y alguna que otra certeza -si es que las hay- con respecto a la construcción de un tutorial en línea de Pd, que llevo rato escribiendo, aunque barajando sería mejor palabra. En este momento sólo se ha publicado la introducción y un apéndice, pero ahí, va, ahi va...

Siga este vínculo para llegar al tutorial en progreso.

Como siempre, se reciben y solicitan comentarios.


(1) En el caso particular de Csound el poner a sonar los ejemplos -o cualquier código- puede ser de por sí un reto más o menos difícil para el principiante, dependiendo del entorno o la plataforma.
(2) Léase: preporgramados o prefabricados, yo sé... es otra fijación gastro-tecno-erótica...
(3) Schaffer, R. Murray, El rinoceronte en el aula, pp. 17, ed. Ricordi Americana, Buenos Aires, 1998; publicación original, The Rhinoceros in the Classroom Universal Edition, Canada, 1975

domingo, mayo 28, 2006

Obviedad necesaria.

Esto lo necesito decir:

El 22.03% es una victoria absoluta. No quedó Charlie Brown de primero, pero que gane en un dos departamentos por sobre el Dr. A. Skywalker, y que quede de segundo a nivel nacional, es increíble. Los resultadosdel ganador eran también obvios desde hace rato, pero no los del segundo. ¡¡GANAMOS!!

martes, mayo 16, 2006

Una propuesta para una obra / Más moozak.

Esta es una propuesta basada en un escrito anterior publicado en este mismo espacio, que aparece citado como apéndice de esta propuesta.

Sientanse libres de comentar.

...para su felicidad.
propuesta para una instalación interactiva
presentada como proyecto para ExpYezp / ArtElab
daniel andrés prieto garcía
mayo de 2006

Si la investigación no tiene un fin práctico es muy difícil encontrarle un sentido. Esto es más cierto en el arte, ya que si se explora un medio sin buscar transmitir un mensaje a través de él, símplemente se cae en el vacío. En el contexto de ExpYezp, espacio de ArtElab orientado a la tecnología aplicada a la música y el arte sonoro, se presenta esta obra para integrar los saberes de los interesados y usarla como medio para la investigación en las tecnologías necesarias para su realización.

1. ¿que se percibiría?

El espacio de esta instalación es una habitación que simula el espacio de una oficina, consultorio o sala de espera, ambientado con un suave y permanente moozak. Al entrar un espectador curioso el sonido que es antes fondo pasa a primer plano, distrorsionándose desordenándose y haciéndose activamente agresivo. Un momento después, la bestia acusmática regresa a su normalidad, y así el espacio vuelve a ser lo que era, un lugar “científicamente programado para su felicidad”.

2. ¿para que se hace?

El entorno acústico que habitamos está constantemente bombardeado por “babeos seudomusicales”(ver apéndice) de los que raramente somos conscientes, pero nos afectan.

Esta obra consiste en algo que abandona el campo subliminal y llega al campo consciente de la percepción, facilitando una asimilación consciente de los entornos invadidos por flujos sonoros similares.

Por otra parte, uso de un espacio mimético puede ayudar a mejorar la eficiencia de la obra, pasando por un espacio no intervenido, sino un espacio común, que se ve alterado, creando -idealmente- en el oyente una psicosis de entorno que puede llevar a una prevención y por tanto concientización de lugares que tengan un funcionamiento similar.

3a. ¿cómo funcionaría?

El espacio debe ser una simulación lo más fiel posible a un entorno 'natural' de oficina, con muebles, plantas y otros objetos. Uno de los objetos presentes sería un computador en un escritorio.

La música estaría siendo generada por un programa de computadora (escrito en Pd o Max) que improvisara continuamente sobre unas reglas determinadas. Este programa controlaría un sintetizador MIDI con sonidos que inicialmente parecerían parte del conjunto de 'General MIDI' pero que al desordenarse, puedan convertirse en algo menos usual.

El sonido está emanando de parlantes que no disuenen con el entrorno visual, pero que se puedan percibir como los emisores del moozak, es decir: "estos son los parlantes que están sonando y esto suena a través de ellos."

La presencia del (de los) espectador (es) puede detectarse por medio de un sensor de movimiento que puede pasar como parte del mobiliario del espacio imitado.

3b. retos tecnológicos que propone la realización

1. Generación/degeneración de música por medios algorítmicos. Definición algorítmica de un estilo, con capacidad de generar variaciones sutiles para evitar caer en el bucle llano. Definición de los tipos de alteraciones que sufrirá la generación del moozak.
2. Control aleatorio, pero reversible, vía mensajes sysex de patches de sintetizadores MIDI, para alterar no sólo la estructura de las retículas de alturas y ritmo, sino también el campo tímbrico y volver a la 'normalidad'
3. Conexión de sensores de movimiento y/o presencia con el programa por un medio similar al basic stamp conectado a un puerto de serie o a una entrada MIDI.
4. Reducción de costos: Alta tecnología de bajo presupuesto. Puede hacerse por medio de la reutilización de aplicaciones y computadores 'obsoletos' para propuestas novedosas, construcción de sistemas de sensores alternativos al basic stamp por medio de componentes genéricos.

En pro de la recursividad, los medios que contemplé inicialmente para la realización de la obra son los de mi posesión, ampliados lo menos posible y de la manera más práctica y barata posible. Entre ellos están:

• Max 3.5
• Ordenador Macintosh Classic II
• Interfaz MIDI
• Sintetizador Alesis S4
• Amplificador y parlantes para home theatre Jwin.
• Algunos muebles, plantas y cuadros (se podrían conseguir algunos en subastas o ventas de muebles usados)

Entre otros.

sábado, abril 22, 2006

Máquinas deliciosas (1.1)

Ya habiendo mencionado al monstruo Tildo Pum Ring, suplente ocasional del monstruo comegalletas, me gustaría mostrar pruebas fotográficas del hecho descrito en publicación anterior.


En realidad, la foto no corresponde al capítulo en cuestión, pero sí refleja los gustos y los hábitos alimenticios del queridísimo monstruo.

Esta otra muestra otro de sus gustos, pero se refiere a las otras aficiones y preferencias, como los aparatos de telecomunicaciones y varios electrónicos. Al momento de esta foto (finales de los 60) el trabajaba en las áreas de diseño y documentación para IBM, donde grabó varias películas pedagógicas, de una de ellas se extrajo este fotograma. Tildo Pum Ring fue atraído a la compañía no solo por sus gustos y habilidades culinarias, sino por identificación el color característico de la compañía: azul. (1)


Nótese el descuido en las uñas y dientes, que normalmente no usa. Tal vez tenga que ver con algunos protocolos que existían en la compañía acerca del aspecto personal, como uno en el que se pide a los empleados de la compañía que deben entrar con corbata a la cafetería (1) y ya sabemos cómo se comporta este monstruo frente a las imposiciones de poder.

El fallecido Jef Raskin (2), tiene una anécdota con respecto a la regla en la que cuenta que en una visita a las oficinas no se le permitía entrar sin la debida ornamentación a la vestimenta, y uno de los empleados que lo acompañaba, entró se quitó la corbata y se la lanzó, para que se la pusiera y entrara. La regla hablaba de ENTRAR con corbata, no de PERMANECER con ella puesta.

Sabiendo esto, no me extraña que los empleados de IBM debieran tener obligatoriamente uñas y dientes para poder andar por ahí.

Crédito: Estas imágenes provienen de: http://muppet.wikia.com, una página dentro Muppet Wiki, una enciclopedia de los Muppets.

(1) De hecho, IBM es conocida coloquialmente como 'Big Blue', el gigante azul.
(2) Corrección: No sólo era corbata, sino corbata y chaqueta formal.
(3) Jef Raskin (1943 - 2005): Matemático, filósofo, diseñador de interfaces, pionero de la interfaz gráfica de usuario, fundador del proyecto Macintosh para Apple Computer, Inc.
Esta es la página web de la fundación que lleva su nombre.
¡¡Búsquelo usted mismo en Wikipedia!!

viernes, abril 14, 2006

Rogelio - Errancia

"No hay caminos... Hay que caminar."
– Escrito en un muro en Santiago de Compostela y citado compulsivamente por el compositor Luigi Nono.

Lo mejor que se puede hacer con los grandes artistas es bajarlos de su pedestal, donde se convierten el canon de lo que se debe percibir y hacer y ahí se momifican. Se mueren

Es mejor verlos como alguien como uno.

Como algunos ya supondrán, me refiero al arquitecto colombiano (nacido en París) Rogelio Salmona.

No es de confianzudo, ni de atrevido. Sólo lo he visto por ahí, nunca he cruzado palabra con él. Conozco la obra más no la persona. Lo he leído. Todo unilateral. Aunque esta vez voy a hablar de él sólo con su nombre, como si lo conociera.

Después de las primeras dos veces de ir a la retrospectiva de su obra en el MAMBo caigo de nuevo en cuenta de la relación que tiene su obra con una persona como yo: bogotano, voyeurista arquitectónico y paseante (errante) urbano.

Una de las profesiones (¿oficios?) que siempre me fascinó fue la de arquitecto. Los dibujos, la materia, el espacio, el movimiento... todas esas cosas que conocí por mi arquitecto padre siempre me fascinaron (1). Soy sensible a esos contenidos. En mis errancias de caminar con walkman busco esas cosas, fantaseo con ellas.

No lo considero un arquitecto perfecto ni ninguna de estos juicios de valor institucionales de ser el más importante o el más grande o cualquier cosa de esas. Conozco las virtudes y falencias de sus obras que conozco.

Más bien lo considero un gran errante, que sigue buscando y encontrando.

Ahí está la identificación. Me gusta errar.

(1) De hecho, me gusta definir la música -o lo que quiero hacer con ella- como una arquitectura sutil, en la que se generan espacios, recorridos y estados de ánimo, pero sin átomos.

sábado, abril 08, 2006

BZZZZZZ - Relato de conciertos

Como trabajo de clase, les pedí a mis alumnos que hicieran un informe de una exposición de arte sonoro y que en el mismo lugar, fueran al cierre de la exposición, el 7 de abril de 2006 a las 9 PM, que tendría un concierto electroacústico con (al menos) tres músicos.

Dadas las circunstancias que rodearon este concierto, decidí 'simpáticamente' hacer un relato de concierto como el de ellos.

La inauguración

La exposición fue inaugurada el jueves 2 de marzo, con gran asistencia y diversidad de público. El 'beneficio agregado' del evento fue un concierto multimedial, en el que el ensamble 'Ramalazo' -integrado por Andrés Cabrera, Roberto García, Leonardo González y Juan Reyes- tocó una partitura llamada "Teagerización", compuesta por Christian Ramones, seudónimo de García y Reyes.

La partitura de la obra está hecha sobre un tradicional papel pentagramado y usa un sistema de notación con algunas cercanías a la notación tradicional; como que es lineal con una dirección explícita, tiene partes separadas para cada intérprete y hasta silencios de corchea con puntillo. De resto, es una partitura gráfica, en la que se dan algunas indicaciones para la realización y se describen texturas por medio de grafismos.

Durante los 45 minutos de duración de la pieza (sí tres cuartos de hora, suficientes para perder a muchos oyentes acostumbrados a piezas de 3 minutos) se lee la partitura, con el instrumento que se tenga para la ocasión y la ayuda de un cronómetro que indicará ciertos momentos clave para la interpretación.

En la inauguración, los instrumentos usados fueron, de izquierda a derecha, desde el punto de vista del público: R. García, sintetizador análogo; L. González, vídeo; J. Reyes, sintetizador digital (un Yamaha rarísimo, con FM y síntesis de formantes) y generador de eventos (en un computador) con base en filtro de Teager; A. Cabrera, sintetizador granular, controlado con un dispositivo llamado eyeris, que es un controlador MIDI que no se toca, sino que se mueven las manos alrededor de él.

El lugar para el concierto era bien difícil (¿o interesante?), muy consecuente con el espíritu ruidoso de la exposición (1) y me pareció que las condiciones eran bastante aprovechables, teniendo en cuenta la partitura que había visto, rica en indicaciones de matices texturas y por esto, en posibilidades de interpretación.

Al momento de empezar la interpretación, la expectativa en mí era grande, ya que tenía en frente a tres músicos que tengo en muy buena estima, capaces de no perderse en los laberintos y las veleidades de la tecnología, listos a correr el riesgo de hacer música a través de un "derroche tecnológico", con el sintetizador conocido, el vídeo generado en tiempo real, el generador de eventos basados en métodos muy vanguardistas y el programa complejísimo de síntesis granular.

Puede llegar a ser difícil improvisar durante largos periodos de tiempo sin caer en la entropía y más en un entorno sonoro tan hostil, pero -sinceramente- me fue muy difícil seguir la música, de hecho, no lo hice todo el tiempo.

Aún así, me pareció que una manera así de hacer música era válida y que estaban haciendo una declaración estética en cierto modo acorde con lo del ruido de la exposición.

Al finalizar la larguísima pieza hablé con todos y al despedirme de Roberto, después de un apretón de manos y un abrazo me dijo: "oiga, toquemos un día", a lo que yo le respondí "¡uuuuy, sí!".

La clausura

Me enteré que habría un concierto similar para la clausura y habiendo leído los ricos análisis de mis alumnos de plástica sonora y ante la escasez relativa de conciertos, pensé sería interesante pedirles que hicieran un reporte crítico del concierto de clausura.

El anuncio de la tarea se hizo con más de una semana de anticipación (creo que dos, de hecho -que me corrijan si no, por favor). Yo símplemente, esperé.

Grande fue mi soprpresa al recibir un correo en el que se me citaba a un ensayo el viernes a las cinco de la tarde. Se me informaba que yo iba a tocar en la clausura.

No se me pedía ni se me invitaba, se me informaba.

Me emocioné, pasó por mi cabeza que podría ser un error, un lapsus calami, porque la partitura era para cuatro, pero igual, me preparé. Pensé en algo que podría hacer para ese concierto y preparé un par de instrumentos que ya había escrito. Los cito para los curiosos de Csound.

El primero de ellos es basado en un ejemplo que les di para una clase de síntesis de sonido, transformado en un modulador de anillo para la voz, con reverberación muy chévere:

/*****in.orc*****/
sr = 44100
kr = 4410
ksmps = 10
nchnls = 2

garev init 0 ; variable global para la reverberación

instr 4 ; instrumento de modulación de anillo

kamod = p4 ; amplitud de la modulante
kfmod invalue "pitch" ; frec. de modulación, controlada por una barra deslizante

; oscilador modulante
amod oscil kamod, kfmod, 1

; oscilador portador
asig in ; entrada de audio
asig = asig * amod ; multiplico las dos señales

; paneo
apan follow asig, .01 ; seguidor de envolventes, para controlar el paneo
apan = apan / 500 ; entre más volumen, más rápido se mueve
apan oscili .5, apan, 1 ; oscilador del paneo
apan = apan + .5 ; arregla la 'negatividad' del oscilador

; salidas
acan1 = asig * apan
acan2 = asig * (1 - apan)
outs acan1, acan2

; envío a la reverberación
garev = garev + (asig * .8)

endin


instr 99 ; instrumento reverberador, tomado de los ejemplos del manual de csound

krvol invalue "rvol"

ix = p4 ; x position of source
iy = p5 ; y position of source
iz = p6 ; z position of source
ixsize = p7 ; width of the resonator
iysize = p8 ; depth of the resonator
izsize = p9 ; height of the resonator

arev = garev * krvol

; babo: ball-in-the-box un reverberador de modelo físico
al,ar babo arev, ix, iy, iz, ixsize, iysize, izsize

outs al,ar

garev = 0

endin
/*****in.orc*****/

/*****in.sco*****/
f1 0 512 10 1

; para que duren mucho tiempo, sin riesgo
i99 0 9999 6 4 3 14.39 11.86 10
i4 1 9999 1
/*****in.sco*****/

Y el otro, es un sintetizador granular mucho más simple que el que había diseñado Andrés Cabrera, pero para seguir en el espíritu de lo granular (de hecho en la partitura se insinuaba un instrumento granular y se hablaba de granos):

/*****rtgrbzzzzzz.orc*****/
nchnls = 2

; tabla basada en un archivo de sonido, un do grave de un chelo
gif ftgen 1, 0, 262144, 1, "do-524.aif", 1, 0, 0

instr 1

ifu = gif

; envolvente general
kamp adsr .1, .1, .7, .2

; entradas de la interfaz gráfica
kp1 invalue "p1"
kp2 invalue "p2"
kde1 invalue "de1"
kde2 invalue "de2"
kpo1 invalue "po1"
kpo2 invalue "po2"
kgdur invalue "gdur"
koff1 = 2 * kpo1
koff2 = 2 * kpo2
kaof1 invalue "aof1"
kaof2 invalue "aof2"

; generadores de señal granulares
a1 grain kamp, kp1 * .5, kde1 * 100, kaof1 * 100, koff1, kgdur, ifu, 2, .8
a2 grain kamp, kp2 * .5, kde2 * 100, kaof2 * 100, koff2, kgdur, ifu, 2, .8

outs a1 * 20, a2 * 20

endin
/*****rtgrbzzzzzz.orc*****/

/*****rtgrbzzzzzz.sco*****/
;ventana de los granos (Blackman)
f 1 0 512 -20 1

i1 0 8888
/*****rtgrbzzzzzz.sco*****/


Más otro aparato externo: un procesador de señal análogo Ibanez, conectado a la interfaz de sonido, que tiene un delay y un chorus que no usé.

Bien. Teniendo ya los instrumentos y con un conocimiento apenas superficial de la partitura, todavía faltaba hacerlos consonar con los otros.

El viernes en la mañana había un compromiso con alguien importante, que siguió a otros encuentros con álguienes importantes, después clase en la ASAB -parciales, tiempo que aproveché para mejorar los instrumentos- y de ahí seguiría para la galería. (2)

Debido a unos robos que se presentaron en las instalaciones de la ASAB la semana pasada, la seguridad fue redoblada, y después de salir de clase (4:00 PM) había que hacer un inventario extensivo, que tardó más de lo esperado. Completamente comprensible y necesario, pero tomó un poco más de una hora. Una sensación de incomodidad se apoderaba de mí. Yo pensaba: "¿será que saben que yo voy?", "¿será que voy a alcanzar?", etcétera. Llamé a Roberto a decirle que llegaba un poco más tarde y me dijo que no había problema.

Llegué a descargar los papeles de clase y a recoger los equipos, cosa que hice con una eficiencia de esa que NUNCA da el afán. Empaqué dos morrales y un soporte de micrófono, equipaje compacto, lo necesario, pero con algunas prevenciones: un radio de bolsillo y una linterna.

Llamé un taxi para llevar el trasteo más pequeño que he llevado a un concierto. La máquina del 244 4444 lo confirmó y yo subí a lavarme los dientes. Cuando bajé, me quedé al lado de la puerta, esperando el taxi. Diez minutos después no llegaba nada... Llamé otro, pero tampoco, salí a buscar uno y nada. Unos 45 minutos más tarde, llegó un taxi, que al fin nos llevó al trasteo y a mí a la galería.

Al subir no encontré las caras hoscas que me esperaba, sino que hubo una cálida, aunque breve, bienvenida, seguida por un cálido, aunque breve montaje de los equipos, seguidos por cálida entrega de partitura y breves pruebas de sonido.

El hecho de sonar en grupo (de cualquier manera cantar en un coro, tocar en un grupo, cantar consignas en una manifestación, hacer ruido con otra gente, tener sexo ruidoso...) para muchas personas puede ser liberador. Las tensiones internas más fuertes se aligeran y uno se siente mejor... El con-sonar (para que entiendan de dónde viene la palabra sin-fonía) es un agente catártico increíble. Prueben y verán.

El ensayo fluyó y fue muy... cómo decirlo... maduro. Normalmente en las improvisaciones colectivas suelen darse choques de egos que resultan en que la catarsis por tocar en grupo sea incompleta o no se de. Esta vez nos supimos oír y aceptar las recomendaciones de los otros miembros del grupo. Ensayamos parte por parte, como si fuera una partitura 'determinística' en la que todos los elementos ya están escritos. Mejorando los fragmentos que requerían ensayo y poniéndonos de acuerdo en tiempos, sonoridades y acoples. Muy fluido.

Después de un latte y un pan pizza que nos dieron en el 'camerino' salimos como rockstars a cumplir nuestro deber con el ansioso (¿?) público.

Nos acomodamos y después de la cuenta "1, 2, 3, 4" de Roberto y cinco segundos después del bip de cronómetros empezó el sonido delberado.

El primer sonido es el más difícil... los nervios de no poder parar a corregir empiezan, desaparece el universo que no sea el sonido grupal y propio... pero el sonido fluye y va desapareciendo el miedo y reapareciendo el mundo.

A medida que reaparece el mundo, el sonido que se provoca empieza a tener más sentido. Uno suena para un público, uno ve a quienes se dirige, ve sus expresiones, los oye y es como si uno se metiera cada vez más hondo en el agua, se distorsiona la percepción del tiempo.

La ambigüedad de la infinita relajación y la tensión absoluta apareció al tocar acá. En una improvisación colectiva uno debe abrirse completamente a lo que hacen los demás para hacer, pero el miedo que a todos nos come (sí a todos, todos tenemos miedos que nos comen) aparece y la vista se nubla y la frente suda.

¿Que puedo considerar como errores en esto? ¿Cuando no se sabe exactamente que es lo que se va a hacer hay errores? El ensayo generó expectativas, pero las cosas pasaron diferente. No estaban mal, hubo cosas imprevistas. Los errores sirvieron para encontrar nuevas sonoridades sobre la marcha y para hacer texturas impensadas.

Post scriptum

Hoy (19/IV/2006) recibí los informes de exposición y concierto. Me impresionó la capacidad de análisis y crítica de mis alumnos. Mil gracias.

1. Para otros comentarios de la inauguración y de la exposición, lean éste artículo o éste otro, del weblog de Ananay Aguilar.
2. Nota del traductor: "Todo lo que digo a la hora del almuerzo me sale en verso sin ningún esfuerzo. Si lo sigo diciendo, me sigue saliendo y si lo vuelvo a decir, me vuelve a salir."

miércoles, marzo 01, 2006

El moozak y el agua tibia

Esta tarde, yendo para mi casa, iba en un taxi que cumplía dos condiciones que casi nunca se cruzan. Al menos en mu experiencia: El chofer tenía puesta en el radio nuestra emisora más reconocida de moozak: 'Me[l]odía Estéreo 96.9'. La otra condición era que el conductor no manejaba como un salvaje.

Esto fue la excepción que confirmó la regla y que me animó a escribir esto.

El compositor canadiense Barry Truax define en su 'Handbook for acoustic ecology' al moozak como:
Pronombre genérico aplicado a todo tipo de babeo musical esquizofónico en lugares públicos, frecuentemente diseñado como un fondo para el provecho económico. No se debe confundir con la marca comercial Muzak.
Estamos más expuestos al moozak de lo que creemos.

Nada que hacer, la vida es [acústicamente] cruel. A veces, por lo menos.

Las dentisterías, la librería-papelería Panamericana, el Centro de Diseño Portobelo, la única oficina que conozco de un abogado penalista (1) y ciertos taxis, son unos de los espacios invadidos por este fenómeno seudomusical.

Las característica común a todos los lugares que sufren moozaquización es que la gente que los habita suele ser muy hostil, se ven tristes, apocados.

Cuando padezco de la fortuna de subirme en un taxi que tiene Melodía estéreo 96.9 en el radio, el conductor suele ser de muy buen trato, pero necesita desahogarse por algún lado. Maneja como loco. Frena en seco, le cierra a los otros carros, se pone en tercera fila en los cruces con semáforo...

Asustan.

A partir de acá puedo estar descubriendo al agua tibia.

Melodía estéreo dice programar música "científicamente escogida para su felicidad". ¿De dónde sacan los parámetros para escoger para MI felicidad? El programador las programa para SU felicidad.

Para infelicidad de nosotros, que no somos el dueño y/o programador de MS (2) nuestros detonantes aurales de felicidad no son los mismos que los de él y cuando nos enfrentamos a los entornos cundidos de esta radio (en general, cualquier tipo de moozak) entramos sin darnos cuenta en estados de malestar con manifestaciones variadas, que oscilan entre un inexplicable dolor de cabeza o mareo y unas ganas irrefrenables de hacer cara de culo.

Supongo que la desazón, ira y dolor expresados inconscientemente por los habitantes de estos espacios responden a la tiranía que sienten sobre ellos, con un 'gran hermano' sonoro que les dice "esto es lo que los hace felices".

Pero como somos unas pelotas de poco carácter (reconozcámolo, en el fondo todos lo somos) no bloqueamos el mensaje inconsciente que nos dice 'sean felices, les estoy dando las herramientas' y nos entra el trauma.

Lo de los estados de malestar lo comprobé una vez que entré a la Panamericana de al lado de donde mataron a Gaitán. No tenían puesta la emisora esta y atendían delicioso, con sonrisas que parecían sinceras y todo.

El fenómeno del taxista de hoy confirma la regla. O era abogado penalista, dentista, tenía acciones en MS (cualquiera de las dos, la del nerd o la del radio) o símplemente le gustaba la emisora y no tenía que desahogar la ofensa.

(1) Oportunamente, un amigo, cuyo padre es coleccionista de moozak, me informa que el señor además de coleccionar fenómenos seudomusicales esquizofónicos es abogado penalista y no es el de la oficina que conozco.

(2) Aaalaaa, lo acabo de descubrir: Al escribir mecánicamente las iniciales de Melodía eStéreo, me salen un par de letricas asociadas con sistemas operativos caros y mediocres y un nerd resentido.

Máquinas deliciosas (1)



En uno de los corticos que aparecían en Plaza Sésamo estaban la Rana René (¡transmitiendo desde Plaza Sésamo!) y el Monstruo Comegalletas. La Rana le estaba mostrando al Monstruo un teléfono. "Negro, con unos números en el frente..." lo describía el monstruo. Después preguntó con cara de antojo: "¿El teléfono es delicioso?" a lo que la rana respondió "no, el teléfono no es delicioso, sirve para hablar".

Ante tan formalista y rígida afrenta, el monstruo afirmó con toda la seguridad del caso: "El teléfono es delicioso". La rana replicó sustentándose en el uso convencional del negro aparato.

La tensión en el estudio de grabación aumentaba, visiblemente, teniendo como protagonistas a un peludo monstruo y un pelado anfibio, que discutían acerca de la validez gastronómica de un teléfono de bakelita. El clímax dramático del fragmento llegó cuando el monstruo cede a la tentación empujado por el reto que la autoridad impone y el hambre desaforado que caracteriza a ciertos seres de por allá y devora de pocos bocados a la negra máquina.

La rana, en visible estado de shock y con el ego herido mira al monstruo boquiabierta, mientras éste se relame de gusto. De pronto, suena un timbre y el monstruo tiembla al son de él.

Extrañados, los dos seres se miran a los ojos y el monstruo abre su bocota y la rana se acerca a la negra tronera como si no la conociera. Como si nada dice "¿Hola?". E inicia una conversación telefónica a través de la boca del monstruo.

Tengo mis serias razones para suponer que el que estaba en el set ese día no era el Monstruo Comegalletas, ya que todos conocemos sus gustos farináceos. Sólo habría podido saciar sus gustos con productos tecnológicos hasta la década pasada con cookies de los que hay en internet. Este cortico fue filmado mucho antes que eso. La primera vez que recuerdo haberlo visto fue en 1985, recién llegado del colegio, así que debe ser de los setenta, como mucho material de Plaza Sésamo.

Conozco personalmente a un pariente cercano del Monstruo Comegalletas llamado Tildo Pum Ring (1), de quien hay arriba una foto. Él se alimenta de objetos de telecomunicaciones, como cables, satélites, teléfonos, módems, etc. Es MUY parecido al Comegalletas, pero más bajito. Por esto deduzco que ese día el Comegalletas debía estar en licencia o enfermo (¿de tanto comer? lo dudo) y el señor Pum Ring lo reemplazó, causando nutricional-cibernéticamente anómala situación.

Hasta ahora Tildo Pum, cuando se le pregunta al respecto, sólo se ríe y cambia de tema, por lo que seguirá como suposición hasta que decida contarme.

Lo que sí sé con toda certeza es que Tildo siempre ha mostrado -como muchos conocidos humanos- una predilección por los aparatos análogos, como objetos su antojo gourmet.

***Fin de la introducción*** (por ahora)

(1) El apellido es una transcripción onomatopéyica, sus apellidos suenan como un golpe de tambor y un timbre de campana.

martes, febrero 28, 2006

¡Hola, mundo!

Aunque no soy hacker, me gusta la manera en la que saludan.

Lo que me gusta del saludo está dirigido al que quiera leerlo. Decidí poner parte de lo que me pasa por la cabeza o quiera compartir en el 'dominio público', de ahí el título del blog. Otra razón para darle este nombre va a ser un tema recurrente: el software musical libre, dentro de los cuales está Pd. Pd es un entorno de programación orientado hacia la música y el multimedia cuyo normalmente se traduce como 'Pure data' (1), aunque después de un cuentico de Juan Reyes (2), me enteré que el significado más atinado para ese par de letricas es 'Public domain'. Me pareció muy chévere. Realmente chévere. Cheverísimo. Ya que refuerza algo que he estado tratando de fomentar en mis estudiantes: la cultura de lo abierto y lo libre.

Bien, desocupados lectores (cinco puntos al que me diga a quien parafraseo). Ya saben por que se llama como se llama el blog. Están muy invitados a leer mis entradas y de paso, a comentarlas y criticarlas.

Sean felices

dp

(1) Pd. Es bien interesante ésta es la Página de Miller Puckette, quien lo diseñó. Miren el artículo en Wikipedia, donde pueden encontrar algunos vínculos útiles.

(2) Juan Reyes: Compositor colombiano. Buen tipo. Ésta es su página web.